¿Y dónde está el fiscal?

El día jueves 11 de junio, el periodista Marcelo Longobardi, conmocionó a su numerosa audiencia matutina de Radio Mitre al anunciar que una investigación especial llevada a cabo por la prestigiosa colega argentina israelí Ilana Dayan en el programa “Uvda” (Hecho o Evidencia) por el canal 12 de la televisión de Israel, que se emitiría por la noche y tendría como invitado estrella al ex agente del Mossad, Uzi Shaya, aportaría datos reveladores y hasta el momento desconocidos, que podrían ser vitales para las causas judiciales que se tramitan en Argentina por el asesinato del fiscal Nisman y el memorándum con Irán.

La gran expectativa generada por Longobardi, quien calificó exageradamente  a Ilana Dayan como la periodista más importante de Israel, no fue satisfecha.

Durante el transcurso de la entrevista a Uzi Shaya, éste relató algunas técnicas y métodos que utiliza el mítico servicio de inteligencia israelí,  para el logro de sus objetivos. Asimismo reconoció que desde hace unos años abandonó el Mossad y prestó servicios para Paul Elliot Singer, el  Fundador de Elliott Management, un fondo de cobertura (traducción literal del inglés «hedge fund»), también denominado instrumento de inversión alternativa, fondo de alto riesgo o fondo buitre como es popularmente conocido.

Cabe recordar que durante el gobierno de Cristina Kirchner, circulaba el rumor que Singer -poseedor de un patrimonio neto de U$ 3.5 mil millones según Forbes- como una forma de presión, eufemismo de extorsión, había amenazado revelar datos de cuentas en el exterior de la ex presidente argentina  y actual vicepresidente, para cobrar la millonaria deuda del Estado argentino, con Elliott Management.

Luego de un rato en el que el ex agente Uzi Shaya desgranara su rol en el Mossad, el reportaje viró a lo que los televidentes, aguardaban ansiosos, la anunciada ligazón de él con el asesinado fiscal Nisman.

Cuando Ilana Dayan, le preguntó sobre Alberto Nisman, Shaya, quien lo había conocido cuando trabajaba en Buenos Aires en el año 2.000, lo evocó entrecerrando sus ojos, definiéndolo con un dicho: un buen judío.

Enseguida comenzó a explayarse. Shaya sostuvo que, unos días antes de que Nisman muriera, le dio a conocer esta serie de datos. “Le entregué a Nisman información que pudo haber causado su muerte. Materiales que supuestamente tocaron (sic) todo tipo de transferencias de dinero por parte de altos funcionarios argentinos que los vinculaban con Irán”. Lo que el agente dijo concretamente es que había mantenido su contacto con Nisman desde que lo había conocido en Buenos Aires y que, cuando supo que el fiscal argentino iría a Europa con su hija -en enero de 2015-, decidió contactarlo para entregarle información. Shaya dijo que voló a Europa específicamente para llevar ese sobre.

El ex espía del Mossad contrariando la costumbre de los servicios de inteligencia, de preservar su identidad y a cara descubierta, dijo haberle entregado al fiscal argentino documentos con información sobre supuestas transferencias millonarias provenientes de Irán hacia cuentas off shore de “Máximo Kirchner y sus socios” radicadas en las Islas Caimán, las Islas Seychelles y Chipre.

Más adelante aseveró también que había documentos similares sobre Cristina.  En rigor a la verdad,  al igual que sobre las presuntas cuentas de Máximo, no hubo ningún tipo de detalle ni precisión.

El entrevistado dijo reconocer unos papeles cuando se los mostró la periodista  Ilana Dayan, quien inexplicable y sugestivamente no los exhibió a la cámara.

Supuestamente, los papeles eran fotocopias o similares de las transferencias y cuentas de los aludidos, que están en poder de la periodista y conductora del programa Uvda, como ella mismo se lo admitió a Marcelo Longobardi en su programa de Radio Mitre. “Nosotros tenemos los papeles en nuestro poder”.

En diálogo con el diario Clarín, ratificó lo expresado en la radio    -¿Entonces usted tiene copia de los papeles que el ex agente dijo haberle dado a Nisman? -“No serían copias sino papeles del mismo tipo, pero no quisiera hablar de los papeles en sí para no comprometer a mis fuentes”-.

La exhibición del material que le de verosimilitud al núcleo del programa, no implica comprometer a las fuentes. No mostrar a la opinión pública los “papeles” reduce la denuncia a un mero chisme.

Mostrar los documentos recién mencionados, en caso de ser verídicos, además de ser una obligación ética y profesional, erigiría a la periodista, por su trascendencia y gravedad, candidata al Premio Pulitzer.

La Agencia judía de noticias (AJN) publicó: “Es difícil no desentenderse del hecho de que algo no estuvo bien en el clásico y apreciado programa de investigación Uvda”, con estas palabras comenzó su artículo en el sitio web en hebreo Walla, el periodista israelí Guy Elster, una implacable crítica a la transmisión que dio para hablar en Israel, y más en Argentina.

«Este jueves el ciclo conducido por la periodista israelí, nacida en Argentina, Ilana Dayan, presentó un informe sobre la muerte del fiscal Alberto Nisman. El programa habló sobre el atentado a la AMIA y la muerte de Nisman y no dio a conocer nada nuevo, al menos para los argentinos que vieron el programa tanto en Israel como en Argentina, para la mayoría de los israelíes seguramente sí habrán conocido información nueva sobre el caso».

“Lo único nuevo fue la aparición del ex agente del Mossad, su testimonio y la relación que tenía con Nisman y el sobre que presuntamente le entregó con información sobre las cuentas que supuestamente tienen Cristina Kirchner, Máximo Kirchner y funcionarios cercanos en paraísos fiscales”.

“Los adelantos del especial prometían un gran hallazgo, a saber, un ex espía del Mossad iba a dar a conocer nuevos detalles de uno de los casos que intriga a millones de argentinos, la muerte de Nisman», escribió el periodista israelí.  

“Es un caso doloroso y muy complicado de resolver que contiene exactamente los componentes que presentan las películas de espionaje, pero a fin de cuentas, a Ilana Dayan se le dificultó reanudar la complicada historia, esto es, no resolver las preguntas difíciles”, criticó el periodista quien se desempeña en la sección de noticias internacionales del sitio Web israelí Walla.

“Por qué Shaya no utilizó los documentos presentados por él como una prueba sólida del crimen luego de que Nisman apareciera muerto en su departamento, lo que se definió oficialmente al principio como suicidio, algo en lo que nadie creyó”.

“¿Estos documentos presentados por Shaya no podrían completar la tarea del fiscal judío y dar por terminado el sufrimiento de Shaya en su sospecha de que él sea quien determinó el destino de Nisman?

La periodista no preguntó eso ni tampoco por qué no reveló o pasó a quien sea necesario la información que podría terminar con la investigación de uno de los atentados más difíciles que haya conocido Israel. “Mientras tanto la principal sospechosa volvió a ocupar un importante cargo de gobierno, esta vez como vicepresidenta, lo que le otorga inmunidad parlamentaria”, sostuvo el periodista israelí.  

En el año 2016 Ylana Dayan en su programa televisivo leyó- afirman que presionada-  una carta del primer Ministro israelí Benyamin Netanyahu, desde fuera de su oficina, en la cual éste le hacía severas acusaciones- algunas de las cuales transcribo- en respuesta a un programa de Uvda donde Dayan denostaba a Netanyahu y a su polémica y cuestionada esposa Sara.

 «Disfrazada de ‘periodista’, Dayan es principalmente una tapadera para la propaganda política. En una entrevista con Ari Shavit para Haaretz en 2010, Dayan dijo de Ehud Olmert, mientras que era sospechoso de corrupción grave: ‘Tal vez perdimos un gran primer ministro, esa es una opción razonable para perdonar la corrupción. La cuestión de protegerlo es, en mi opinión, una pregunta compleja”.

Hasta el momento, fuera de una modesta difusión en algunos medios, la principal reacción al programa de Ilana Dayan, fue la del abogado de familiares de víctimas de la AMIA, Tomás Farini Duggan, quien pidió que la periodista sea citada como testigo «para que aporte la información» que tenga.

Si la información resulta cierta o falsa es algo que se comprobará después de acceder a ella, como ocurre en toda investigación judicial.

Por su parte el presidente de la Nación, Alberto Fernández, aseguró el domingo 14 del corriente, en una entrevista que brindó a radio Rivadavia, que no se interiorizó sobre el tema y afirmó que la embajada de Israel había emitido un comunicado relativizando las declaraciones del ex espía. «No conozco eso. Vi lo que salió y es una cosa rara que no entiendo. Dicen que salió la embajada de Israel a aclarar que esto era poco creíble.

Sin embargo, fuentes de la sede diplomática indicaron que tomaron conocimiento de las declaraciones del ex espía por la televisión y que no estaban al tanto de los contenidos que se difundirían en el programa Uvda, un ciclo periodístico de investigación que se emite por el Canal 12 de la TV israelí.

En este sentido, la embajada aclaró que el Estado de Israel no tiene intervención alguna en los contenidos o decisiones editoriales que se abordan en la producción del programa.

Quien presuroso se expresó fue el presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) Jorge Knoblovits, quien le bajó el tono a las afirmaciones del ex agente de la Mossad.

El presidente del organismo, evidenciando un atisbo de genuflexión al gobierno, dijo en declaraciones a la agencia de noticias AJN que «no hay pruebas» que acrediten los dichos del ex espía, que trabajó con acreedores privados de la Argentina.

«No hay aporte sustancial para la causa. Fue solo un programa periodístico de Israel», minimizó Knoblovits.

Como destaca el periodista Héctor Gambini del diario Clarín, “la oficina que se ocupa de enviar los exhortos judiciales al exterior funciona en la Procuración General de la Nación. Habrá que ver si recibe el pedido formal de algún fiscal antes de que llegue su nuevo titular, si es que el Senado finalmente nombra al candidato del gobierno, el juez Daniel Rafecas, justo quien archivó sin investigar la denuncia de Nisman contra Cristina”.

¿ Y dónde está el fiscal?